Llevo esperando mucho tiempo, demasiado. Mes tras mes, dia tras dia...he llorado millones de veces, tengo tu nombre tatuado a fuego en el corazon, mi piel contiene el aliento de cada vez que tú has respirado, tu sonrisa es el espejo de mi alma y me conozco tu mirada más que nadie. Soy capaz de parar un tren por sentir tu voz murmurar a mi lado, por ver la risa azul más sincera del mundo. Tengo un cuaderno lleno con mis pensamientos, hojas que pasaron de estar en blanco a contener todos mis sentimientos, letras borrosas a causa de todas las veces que lloré escribiendo, fotos rotas en mil pedazos, arrugadas por la impotencia de ver como no te conseguía. Y me rendí, pero lo volví a intentar..porque tenía la sensación de que algún día sería mi día. Impotencia, rabia, me daban ganas correr y dejar atrás todas aquellas noches echándote de menos, viendo como estabas tan lejos…Todas las mañanas, justo después de levantarme me quedaba unos minutos sentado en el borde de la cama, con tu peluche en las manos. Quería comprobar que las cosas buenas vividas a tu lado ganaban el pulso a las malas, que todas y cada unas de tus sonrisas podían con los llantos derrochados a cada momento. No siempre me salían bien las cuentas. Pero no he dudado en ninguna cosa, eras tú o nada...
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