domingo, 4 de diciembre de 2011

TequieroLL

Adoro cuando ries sin motivo alguno. Me encanta que cuando paseemos te juntes a mi, agarrandome de la mano y mostrandome que estas a mi lado. Me gusta ver esos ojos que me vuelven loco y saber que es el brillo de mi felicidad, es por mi presencia...Nunca imagine que tu fueses la persona que me haria tan feliz. Elegirme a mi...no me lo esperaba. Aunque seas una cabezona y te escondas en los arboles para que no te haga fotos, aunque me hagas reir siempre por mucho que no quiera, aunque hagas cosas raras...me encantas. Si, eres la unica persona que me ha dado la mano cuando me he caido, ayudandome a levantarme. Eres la unica persona que me conoce realmente bien, o mejor dicho, que se esfuerza en conocerme. Eres esa persona que me hace reir, o me deja llorar si es necesario, agarrandome la cara, esperando que me calme. Gracias por dejarme pasar muchos minutos de tu vida contigo. Gracias por mostrarme que la felicidad se puede alcanzar. Gracias por estar dia a dia por y para mi. Otra vez te digo que eres la persona que mas me ha apoyado. Otra vez mas te digo que eres lo mejor de mi vida y que espero que todo esto siga asi y si cambia, que sea a mejor...L

viernes, 2 de diciembre de 2011

Eras tu o nada...

Llevo esperando mucho tiempo, demasiado. Mes tras mes, dia tras dia...he llorado millones de veces, tengo tu nombre tatuado a fuego en el corazon, mi piel contiene el aliento de cada vez que tú has respirado, tu sonrisa es el espejo de mi alma y me conozco tu mirada más que nadie. Soy capaz de parar un tren por sentir tu voz murmurar a mi lado, por ver la risa azul más sincera del mundo. Tengo un cuaderno lleno con mis pensamientos, hojas que pasaron de estar en blanco a contener todos mis sentimientos, letras borrosas a causa de todas las veces que lloré escribiendo, fotos rotas en mil pedazos, arrugadas por la impotencia de ver como no te conseguía. Y me rendí, pero lo volví a intentar..porque tenía la sensación de que algún día sería mi día. Impotencia, rabia, me daban ganas correr y dejar atrás todas aquellas noches echándote de menos, viendo como estabas tan lejos…Todas las mañanas, justo después de levantarme me quedaba unos minutos sentado en el borde de la cama, con tu peluche en las manos. Quería comprobar que las cosas buenas vividas a tu lado ganaban el pulso a las malas, que todas y cada unas de tus sonrisas podían con los llantos derrochados a cada momento. No siempre me salían bien las cuentas. Pero no he dudado en ninguna cosa, eras tú o nada...